TIRO LIBRE NOS HABLA DEL “PELADO” ACOSTA.
En este comentario Tiro Libre, felicita al “Pelado”
Acosta por la Campaña del Everton.
Acá nos da sus razones…
Hablo del Chile de los años “70.
En ese tiempo llegó a Chile premunido no de una fama, cómo lo hacen los futbolistas de excepción,
un jugador con calvicie incipiente y que se creía el mejor.
Sí señor, lo hizo apercibido de gamulanes uruguayos, para venderlos y sobrevivir, y sí se podía jugaría a la pelota.
Faltó agregar que llegó a Viña del Mar, y a tratar de jugar por el Everton.
Había nacido en Paso de los Toros, en su pequeño Uruguay,
y era un esforzado mediocampista de contención, con el Nro, 6 grabado a fuego en su espalda.
Recio, sucio, aunque en su defensa hay que decir que su oficio le obligaba a serlo. Pero muy hombre
para sus cosas.
De ese tiempo recuerdo el puñetazo a “Pancho”
Las Heras de la Unión
Española, otro de carácter ligero, frente a la Puerta
de la Maratón del Estadio Nacional, lo que le costó una
prótesis y un cartel que le dura hasta el día de hoy, al rojo de Santa Laura.
Ese, ese mismo es Nelson Acosta, actual DT del Everton, y con una campaña de las mejores que haya
exhibido el equipo de nuestra ciudad en muchos años.
No vamos a hablar de estadísticas, ni resultados, aún más de técnicas, estrategias o tácticas (no
son lo mismo), pues de eso mi grabadora, y ahora los archivos de mi PC están hartos.
Tampoco de su campaña al frente de la Selección Nacional.
Menos de sus viñedos en San Vicente de Tagua Tagua, ni de su yegua “La Pelá”.
No señor, me basta con verlo contento cuando marca el Everton, y la gente salta feliz de sus asientos.
Aunque también debo confesar que en un principio, o cuando pierde, le
brota esa bronca, que no lo deja hablar con nadie, y es lógico, me hace sufrir como periodista. Pero acá está primero el amor
a Viña del Mar y a su Club.
Bueno, les decía….
Me encanta cuando salta de la banca para arengar a sus dirigidos, o cuando le dice a la gente que
apoye al equipo.
También cuando le reclama al árbitro un mal cobro.
Con eso demuestra que está vivo, y quien está vivo lucha, cómo lo hace Nelson.
¿Se equivocará?, claro que sí, y lo seguirá haciendo.
De lo que no hay dudas, es que siente la procesión por fuera y por dentro.
De esos, justamente de esos hombres, es lo que adolece la sociedad de hoy.
De los que se la juegan, adentro y afuera de la cancha o de la vida, con la misma bronca.
¡¡Ojalá no te mueras nunca Pelado!!.