María
Eugenia, nuestra poetisa, sigue llena de mar, y de colores.
Para
ella no termina el verano, ni lo hará jamás…así son los poetas, sino prueben a leer este AZUL, que es toda una maravilla
de leer…….
AZUL
Dime
si es el mar que en su mecer continuo
trae
la tibieza de tu piel hasta mis manos
Si
es su humedad salobre la que recorre tu rostro
en
todos sus miradas,
en
la huella que quedó
al
marcar tu paso en la existencia.
Dime
si es el mar que se cuela en tu alma
tocando
cada fibra ,
cada
lágrima,
cada
sonrisa...
Y
deja su sabor antiguo en tu garganta.
Azul...
en
su voz infinita, en su fuerza siempre creciente
en su paso voluptuoso
que
deja pisadas en tu arena.
Quien te lleva a paraísos donde no existe el
tiempo
ni
está escrito el retorno.
Es
allí, superficie estrellada
donde
los pensamientos se diluyen formando
otras esquinas,
lugares
de ensueño para viajeros solitarios,
seres de almas perdidas.
que
no tienen paraderos ni lechos de descanso.
Azul...
en
sus brazos se arrullan las tormentas
encuentran
nido mis lágrimas
reposan ensoñaciones...
M. Eugenia Miranda
L.